En concreto, habrían tomado el control durante un corto periodo de tiempo de la herramienta que acorta las URL que después se insertan en los mensajes de las redes sociales y de esta forma mientras que los enlaces publicados en los perfiles de Obama tenían la intención de llevar a los lectores a un artículo de The Washington Post sobre la inmigración, en realidad habrían logrado redirigirlos en su lugar a un vídeo del conflicto sirio.
Se trata de su "venganza" particular tras las revelaciones del espionaje de la Agencia Nacional del Seguridad estadounidense (NSA, por sus siglas en inglés), tal y como reivindican en su página web.
En cualquier caso, el portavoz de Twitter, Jim Prosser, ha asegurado que el problema se produjo de forma exclusiva con los enlaces y que, por lo tanto, "la cuenta de Twitter del presidente Obama en sí no fue hackeada”.
El SEA, por su parte, se adjudicó el hecho y justificó sus acciones a través de su propia cuenta en la red social: "Obama no tiene reparos éticos a la hora de espiar al mundo, así que nosotros asumimos la tarea de vengarnos de él".
"Gracias Obama por redirigir a la gente a la página de #SEA", añadían poco después. A esta maniobra hay que añadir la que el pasado 27 de octubre el SEA realizara sobre la página web donate.barackobama.com que usó Obama para recolectar donaciones para su campaña electoral y donde el SEA tuiteó "Te observamos Obama bin Laden".