La cita, según han confirmado fuentes conocedoras del encuentro, se desarrolló por espacio de hora y media y en ella ambos dirigentes intercambiaron impresiones sobre distintos asuntos pero especialmente sobre el fin de ETA.
El encuentro se celebró la noche antes de que el presidente vasco haya participado en un encuentro informativo en el que, precisamente, ha eludido confirmar si en encuentro se había celebrado o no.
Política penitenciaria más flexible
Urkullu llevaba semanas demandando el encuentro con el jefe del Ejecutivo para hablar sobre ETA y la política penitenciaria y, finalmente, Rajoy aceptó cenar con él, coincidiendo con el desplazamiento a Madrid del lehendakari para participar en un desayuno informativo.
Ambas partes han optado por guardar silencio en relación con los detalles de esa entrevista. El propio lehendakari ha confesado este miércoles que el Gobierno le ha pedido discreción, una solicitud que espera que sea correspondida con hechos en cuanto a la flexibilización de la política penitenciaria.
Como ha venido exponiendo públicamente en las últimas semanas, el objetivo principal de Urkullu es lograr de Rajoy una flexibilización de la política penitenciaria con los presos de ETA, no en respuesta a la foto de Durango o al comunicado de los presos donde anunciaron que asumirían la ley, "sino por respeto a los derechos humanos y en cumplimiento de la ley".