Los pacientes que padecen esta enfermedad no perciben cambios en su visión hasta en fases ya muy avanzadas, por ello la prevención es la mejor solución.
El glaucoma por lo general es una enfermedad que hasta fases avanzadas no presenta síntomas muy evidentes. Sin el tratamiento adecuado el glaucoma puede ocasionar ceguera, pero con la detección temprana y el tratamiento adecuado se puede preservar la visión.
Es una enfermedad que cada día afecta a un mayor número de personas y que es más frecuente a medida que aumenta la edad. Actualmente más de 70 millones de personas a nivel mundial padecen glaucoma, de los cuales un 10% son ciegos.
La clave para evitar las fases más avanzadas e irreversibles del glaucoma es la detección precoz, realizar una revisión oftalmológica anual a partir de los 40 años, y más precozmente si hay antecedentes familiares de glaucoma, exámenes de rutina en niños y adolescentes y test genético de detección precoz.