Según ha explicado a Europa Press el responsable de comunicación de WWF España, Miguel Ángel Valladares, la campaña ciudadana con mayor seguimiento en todo el mundo comenzó en 2007 en Sidney (Australia) y este año se celebrará en 7.000 ciudades en las que se espera una participación de más de 1.000 millones de personas. "La hora del Planeta va a toda velocidad. Es un movimiento imparable. Con esta acción simbólica la población mundial quiere llamar la atención sobre el cambio climático", ha manifestado.
Valladares ha señalado que en 'La hora del planeta' llega ya a su tercera fase, después de que la primera se pensara en la acción simbólica que llamara la atención y, después, por el impulso a pasar de la acción e ir más allá para proponer acciones que todos pueden hacer. En esta tercera fase, según ha destacado, WWF aspira a crear un movimiento global e interconectado con una conducta pro-ambiental.
"Se nos ha ido de la manos en el buen sentido. Ya no es solo un apagón mundial, sino inculcar y concienciar para que el resto del año la gente sea respetuosa con el medio ambiente", ha celebrado Valladares que confiesa que toda la red de WWF está muy ilusionada y volcada con esta campaña a la que se ha adherido la séptima parte de la población mundial.
Además, ha asegurado que el movimiento es seguido por todos los niveles del mundo, desde individuos a nivel personal a las más grandes empresas del mundo. "Es una campaña de solidaridad ecológica sin precedentes", ha sentenciado, al tiempo que ha precisado que la recete mundial contra el cambio climático es "muy sencilla" y consiste en fomentar el ahorro energético; el uso eficiente de la energía; la promoción de las energías renovables y el autoconsumo y reducir la dependencia de los combustibles fósiles.