El estudio resalta no obstante que "cualquier desplazamiento tributario en España debe ser estrictamente neutro desde el punto de vista de los ingresos para no socavar la consolidación fiscal". Por ello, insiste en que la pérdida de ingresos debe compensarse con una subida del IVA o de los impuestos medioambientales o sobre la propiedad y apunta que España tiene margen para hacerlo.
"La neutralidad presupuestaria de la reducción de los impuestos sobre el trabajo podría garantizarse con aumentos en la fiscalidad sobre el consumo, el medio ambiente o la propiedad, que en los dos primeros casos están actualmente por debajo del promedio de la eurozona", apuntan los expertos de la Comisión.
El informe del Ejecutivo comunitario incluye una serie de estimaciones sobre el posible impacto de un desplazamiento tributario en España. Si la rebaja de las cotizaciones se aplica de forma general, para reducir el paro un punto porcentual debería aplicarse un recorte de 6 puntos a las cotizaciones y una subida del IVA de cuatro puntos. El PIB aumentaría un 0,8% adicional a partir del segundo año, según los cálculos de Bruselas.
Si la rebaja es selectiva, idéntica disminución del paro en un punto porcentual requeriría un recorte de 7 puntos a las cotizaciones por los trabajadores poco cualificados y una subida del IVA de sólo 1,2 puntos pero el impacto en el PIB sería muy inferior.