Con esas palabras, la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, manifestaba en una conversación con periodistas en los pasillos del Congreso su monumental enfado ante las acusaciones lanzadas por el PSOE sobre los sobresueldos que durante años han percibido los dirigentes del PP.
Previamente, durante la sesión de control al Ejecutivo, la portavoz socialista, Soraya Rodríguez, había acusado a la vicepresidenta de haber cobrado cerca 600.000 euros en sobresueldos de su partido cuando era diputada y portavoz del PP en el Congreso la pasada legislatura, y al candidato conservador a las elecciones europeas, Miguel Arias Cañete, de recibir 300.000.
Todo ello, ha explicado posteriormente Rodríguez en los pasillos del hemiciclo, podría provenir de la caja B del partido de los conservadores. Estas afirmaciones han enervado a Sáenz de Santamaría hasta el punto de pronunciar esas palabras antes mencionadas durante su encuentro con la prensa, en el que también ha instado a la portavoz socialista a acudir a los tribunales a probar sus insinuaciones.