Obama conversó este viernes por separado con Hollande y con Merkel, y los tres coincidieron en "la necesidad de que Rusia retire la presencia desestabilizadora de sus militares en la frontera con Ucrania, detenga el flujo de armas y militantes, y ejerza su influencia entre los separatistas para que renuncien a la violencia".
"Los tres acordaron que, si Rusia no da pasos inmediatos y concretos para rebajar la tensión en el este de Ucrania, EEUU y la Unión Europea (UE) coordinarán pasos adicionales para imponer costes a Rusia", señaló la Casa Blanca en un comunicado.
Los mandatarios mostraron además su respaldo al plan de paz anunciado por el presidente ucraniano, Petró Poroshenko, que incluye una declaración de "alto el fuego unilateral" de una semana que los prorrusos estarían incumpliendo y que los tres mandatarios habrían respaldado.