Pillay comenzó su declaración recordando que los ataques israelíes han causado la muerte de más 600 palestinos —entre ellos al menos 147 niños y 74 mujeres—, el 74% de los cuales eran civiles. La Alta Comisionada señaló también que 29 soldados y 2 civiles israelíes han muerto durante estos ataques.
Pillay destacó que los civiles y sus hogares no deben ser objetivos militares. "Las casas de civiles no son objetivos legítimos, a menos que sean usados o contribuyan a propósitos militares. En caso de duda, las casas de civiles no son objetivos legítimos".
La Alta Comisionada calificó como "inaceptable" que se lancen cohetes desde áreas densamente pobladas, como presumiblemente hace el grupo islamista Hamás, "sin embargo, la ley internacional es clara: las acciones de una parte no absuelven a la otra de su responsabilidad de respetar sus obligaciones bajo la ley internacional".
"Los ejemplos que acabo de mencionar parece que muestran que la ley humanitaria internacional ha sido violada hasta un alcance que podrían constituir crímenes de guerra", señaló Pillay en su declaración ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, que celebra una sesión especial sobre la incursión israelí.