El Jefe saltó al escenario con un “buenas noches Madrid” al que contestaron las casi 30.000 personas que abarrotaban el Santiago Bernabéu. Durantes las tres horas y cuarenta y ocho minutos que duró el concierto, Bruce Springsteen interpretó los temas de su último disco, “Wrecking ball”, e hizo un repaso a las canciones más notables de su discografía, como “Born in the U.S.A”, “Dancing in the dark” o “Born to run”.
No faltó una canción dedicada a Nacho, el joven fallecido recientemente y gran fan suyo. En las redes sociales se había puesto en marcha una campaña para que cantase en su memoria, y el Boss cumplió con un “The river” que quiso dedicar a Nacho y a su familia. También hubo un recuerdo especial para Clarence Clemons, su saxofonista, que falleció el 18 de junio del pasado año. A él le dedicó el soul “10th Avenue Freeze Out”.
Madrid era la última parada de su gira por España, que ya le ha llevado a otras ciudades como Barcelona, Sevilla y San Sebastián, en las que también cosechó un gran éxito. Y es que a sus 63 años, el Boss sigue siendo un jefe del escenario.