Su equipo de trabajo se ha puesto a ello, denominando a la propuesta “escaño 351”.
No obstante limita con mucho la aportación que este futuro escaño podría hacer ya que la población sólo podría intervenir en el Pleno del Congreso para defender las iniciativas legislativas populares.
Actualmente, sólo pueden intervenir en el Pleno del Congreso, además de los diputados, los parlamentarios autonómicos y sólo para defender iniciativas que procedan de sus propias Cámaras.
La idea que barajan es la de que tan sólo un ciudadano represente ante la Cámara a los firmantes en una iniciativa legislativa popular. Actualmente ningún representante puede intervenir en la defensa de estas iniciativas, tan sólo los grupos parlamentarios que fijan su posición y aceptan o rechazan la propuesta.
El principal escollo es la rigidez del sistema. Primero porque la Constitución exige un número muy elevado de firmas para iniciar el proceso, necesitándose nada más y nada menos que 500.000 firmas acreditadas sin que se puedan hacer iniciativas legislativas populares en temas de ley orgánica, tributarias, internacionales… con lo que el campo en el que podemos intervenir ya de por sí nos viene muy reducido.
Una vez conseguido ese medio millón de firmas en un plazo también limitado, se tramitan ante la llamada “Comisión de Peticiones”.
Cada diputado del PSOE responderá de una circunscripción.
Estas medidas se incluirán en el programa que deberá aprobar la Conferencia Política del PSOE los días 30 de septiembre y 1 y 2 de octubre
También quiere hacer una reforma electoral que consistirá en una fórmula que imite a la alemana, buscando que cada diputado pueda responder ante sus electores y canalizar sus propuestas.
Rubalcaba pretende todavía más, quiere modificar el funcionamiento de su propio grupo parlamentario y garantizar las iniciativas de los parlamentarios, liberándolos de las directrices del grupo para realizarlas.
Muchos cambios parece ser que quiere realizar este candidato, todos, al parecer para revitalizar la política y poner fin a la crítica que desde hace unos años a la actualidad recibe. Es posible que para el movimiento 15 M sea sólo un avance mediocre, teniendo en cuenta que se limita mucho el papel de las iniciativas legislativas populares o un intento de atraer su voto. Esperemos que no se conviertan en papel mojado.