La Universidad Estatal de Carolina del Norte, en Estados Unidos, con la antropóloga Ann Ross a la cabeza, ha hallado la poca percepción de diferencias que se pueden apreciar desde el siglo XVI hasta la actualidad en la comparativa de rostros de hombres y mujeres.
¿A qué se atribuye?
La explicación se encuentra en la mejora de la nutrición, además de en otros factores ambientales, según explica Ross.
¿Qué utilidad tiene?
La principal será la mayor facilidad para indicar la distinción de restos óseos antiguos encontrados en las cada vez más numerosas excavaciones investigadas.
Tanto a nivel académico como para investigaciones criminales, estos estudios pueden llevar a resolver casos tan especiales como los de posteriores artículos en esta misma sección.