Uno de los objetivos primordiales de los rebeldes era la residencia de Muamar Gadafi, la cual fue echada abajo según palabras del propio dictador, tras los 64 bombardeos de la OTAN. El complejo de Bab al Aziziya tiene más de 30 kilómetros de túneles por los que podría haber escapado el dictador. La red subterránea conduciría hasta el mar, por lo que no se descarta que Gadafi haya escapado.
La comparecencia del dictador sorprendía durante la madrugada española, instando a los residentes de Trípoli a través de la cadena de televisión Al-Rai a limpiar la capital del país. Horas más tarde, las fuerzas de Gadafi perpetraban la ciudad de Ajelat sirviéndose de tanques y misiles.
En cuanto a la 'disputa' entre el Consejo Nacional de Transición libio (CNT) y el Tribunal Penal Internacional por qué organismo juzgará al dictador, Mustafá Abdul Jalil, presidente del primero, ha asegurado que será la justicia de su país la encargada de juzgar y, posteriormente, transferir a Gadafi al tribunal internacional. Además, ha espetado que dentro de ocho meses podrían celebrarse las elecciones en el país.
Nada alentadoras, sin embargo, son las palabras del portavoz del líder libio, Moussa Ibrahim, quien ha afirmado a Al Yazeera que Gadafi ''se encuentra preparado para resistir a los rebeldes durante meses e incluso años'', convirtiendo Libia en un ''volcán de muerte'' hasta conseguir derrotar a los insurgentes.
Más de cuarenta países ya reconocen al CNT como el Gobierno legítimo de Libia, aunque la noticia del día en este aspecto es que Burkina Faso ha ofrecido exilio al dictador, a la vez que reconoce al Consejo de Transición.
Nicolás Sarkozy se ha reunido durante la jornada con Mahmoud Jibril, del CNT, y ha confirmado la reunión el próximo 1 de septiembre para tratar el tema libio: ''Invitaremos a todos nuestros aliados y mostraremos que las actividades de la coalición tocan a su fin, y que nos embarcamos en la fase de una Libia libre''.
Además, Estados Unidos ha planteado descongelar 1.000 millones de euros para asistencia humanitaria, debido a la situación 'catastrófica' de hospitales y refugios: ''Nuestros heridos necesitan ayuda y apoyo psicológico. Vamos a abrir centros para estos jóvenes que han sido atacados injustamente'' afirmaba Jibril.
Durante las últimas horas los rebeldes han conseguido avanzar posiciones en el país, a pesar de haber sufrido ciertos contratiempos en Sirte, ya conocido como último bastión de Gadafi.
Como última hora, Hora Punta ha podido confirmar que las el ''número dos'' del servicio de Inteligencia libio se adhiere a los insurgentes, poco después de conocer por declaraciones del portavoz del Pentágono David Lapan, que las armas de destrucción masiva se encuentran a salvo.