Por fin parece que vemos parte del potencial real de nuestra selección. Ante un equipo de cierto nivel como Gran Bretaña, el combinado nacional supo jugar sus cartas, y con una gran defensa sobre su estrella (Luol Deng, que consiguió 13 puntos pero con porcentajes muy bajos) y un juego de ataque más alegre y vistoso pudo apalizar a los bretones.
Desde el primer momento se vieron las intenciones de España, que no quería especular con el partido. A pesar del buen juego español, con Rudy de máximo exponente, gran Bretaña no se quedaba atrás en el marcador, gracias al acierto desde el 6,75 del estudiantil Daniel Clark. Luol Deng también empezó a aportar puntos y rebotes, y se llegó al final del primer cuarto con un 16-19 en contra de España.
A partir de este momento saltaron algunas alarmas: el desacierto exterior de los anteriores partidos continuaba (hoy Navarro tan solo ha anotado 3 puntos), los despistes defensivos no se arreglaban y la segunda unidad no aportaba las soluciones esperadas. Pero aparecieron los que tenían que aparecer.
Pau y Marc dejaron fuera de juego al jugador de Unicaja Joel Freeland, mientras que Luol Deng seguía siendo vigilado de cerca. Fue en este periodo cuando “La Roja” (que hoy vestía de blanco) llegó a tener la máxima diferencia en la primera parte. Felipe Reyes y Ricky desde el banquillo también pusieron su grano de arena.
Pero todavía no había llegado lo mejor por pasar. A partir de conseguir cierta ventaja, los nuestros empezaron a gustarse. Con un Deng desesperado ante la defensa de Rudy y con nuestros interiores haciendo mucho daño, comenzó el espectáculo. Contrataques, mates y muestras de confianza en los menos habituales, con el genio del Masnou y San Emeterio en plan estelar.
El resto del partido fue un mero trámite, donde el dominio español siguió y donde los que han gozado de menos oportunidades (Llull o Claver) incluso se atrevieron a tirar. El marcador final de 86-69 demuestra la superioridad española.
En general un partido para recuperar sensaciones y coger confianza de cara a los duelos claves. Mañana será la jornada de descanso, pero luego el equipo tendrá que vérselas con Turquía (medalla de bronce en el último Mundobasket) y Lituania, la anfitriona. Con un poco que aumente la puntería de los nuestros y se subsanen los errores defensivos, se puede pasar como primera de grupo, que es el gran objetivo.