El ex presidente Jose María ha acusado a su sucesor, Mariano Rajoy de inacción por no utilizar "las herramientas" que le otorga la mayoría absoluta que ostenta para alcanzar acuerdos, por no dejar de "castigar" a las clases medias y por subir los impuestos, mediante una "gran reforma fiscal". Al mismo tiempo, el ex presidente del Gobierno también ha tachado de "mentiras" las informaciones que desde El País se han publicado-y que ha citado una por una- sobre su presunto cobro de sobresueldos en el PP durante la etapa de Gobierno y de oposición anterior, tal y como recogen los papeles de Bárcenas que el diario publicó en enero.
Asimismo, Aznar se ha despachado con ironía la "exclusiva de hace más de diez años" que ayer martes sacase el diario del Grupo Prisa -"Me honra con su animadversión desde hace muchos años"-, asegurando que la boda de su hija con Alejandro Agag fue costeada por el cabecilla de la trama Gürtel en más de 32.000 euros.
Francisco Correa, alias el Bigotes, acudió a la celebración en El Escorial como invitado y testigo por parte del novio y el ex presidente del Gobierno consideró "normal" que le hiciera un regalo a la pareja, además, relacionado con algo a lo que Correa se dedicaba: la organización de eventos. Aznar aprovechó esta ocasión también para cargar duramente contra el Grupo Prisa, recordando sus deudas, la "venta" de la cadena de televisión Cuatro al grupo del "procesado" Silvio Berlusconi -con quien Aznar, pese a quien le pese, veraneaba en su etapa de Gobierno, cuando Berlusconi era bien visto en todas partes- e incluso mostró su preocupación por que se declare "insolvente" y no pueda pagar a quien la Justicia le ha señalado que debe hacerlo por varias denuncias.
Los Sobres
El tono de Aznar -que empezó muy serio al principio y se fue relajando conforme avanzaba la entrevista- fue especialmente cortante cuando se refirió a las informaciones que le sitúan en el centro de los pagos de sobresueldos en el PP. Sin embargo, el ex presidente quiso hablar por él mismo, tal cómo la número dos del PP dijo en su día ("cada cual que sostenga su vela") y, a la pregunta de la entrevistadora Gloria Lomana sobre si pondría "la mano en el fuego" por los miembros de las distintas direcciones nacionales del PP durante su liderazgo, Aznar aseguró que no tenía "por qué tener ninguna duda" sobre sus cuentas, aunque no fuera capaz de repitir la expresión de Lomana. Simplemente negó haber recibido sobresueldo alguno -"Rotundamente, no"- y explicó que como presidente del Gobierno, llegó incluso a pagar un 10% de su retribución "por vivir en La Moncloa" y cuando estuvo en la oposición, explicó, cobró como presidente del PP y como diputado, todo ello sujeto a "las correspondientes retenciones". Y embravuconándose, el máximo responsable de FAES, además, se mostró dispuesto a explicar sus declaraciones de ingresos y patrimonio "desde el primer euro hasta el último".
El presidente de Honor del PP manifestó su desconocimiento acerca de los pagos en sobres y aseguró que sobre éstos, sólo se enteró de los que entraban en La Moncloa antes de que él llegara y como fondos reservados, una práctica a la que dijo que él puso fin "desde el primer día" que entró allí.
Sin embargo, cuando fue preguntado por las palabras del ex diputado nacional Jaime Ignacio del Burgo al juez Pablo Ruz, a quien aseguró que Aznar conocía y autorizó los pagos en metálico que hizo el partido al ex consejero Calixto Ayesa, el ex jefe del Ejecutivo no quiso "ilustrar las declaraciones judiciales de nadie".
El antecesor de Rajoy al frente del PP también, en otra de las cosas de las que no quiso hablar, evitó confirmar si el partido estaba o no siendo chantajeado por el ex tesorero Luis Bárcenas, aunque cree que el PP no está "en situación de ser chantajeado" y, en su caso, este chantaje habría que frenarlo y denunciarlo.
Regreso al liderazgo del PP, en el aire
A la pregunta sobre si descarta regresar a la política activa y al liderazgo del PP, José María Aznar -como en todas las ocasiones en que esto se le ha planteado- se ha dejado querer y no lo ha descartado al decir que él "nunca he rehuido mis responsabilidades: cumpliré con mi partido, conmigo mismo y con mi país", llegó a repetir en dos ocasiones.
Recetas para salir de la crisis
Además de pedir a Rajoy que deje de "castigar a las clases medias", ponga coto a los incumplimientos y desafíos de los nacionalistas, suba los impuestos mediante una "gran reforma fiscal", busque pactos y cambie la "lánguida resignación duradera" que proyecta a los españoles por una "esperanza de futuro", el ex presidente se permitió incluso trasladar a su sucesor su propia receta para atajar la "crisis económica, política e institucional" en la que vivimos. Lo hizo, además, de forma pública, pues Aznar aseguró que ya le había dicho todo esto a Rajoy en una "larga conversación" que mantuvieron últimamente.
El ex presidente, detalló en 5 puntos lo que él haría como presidente del Gobierno para lograr "una España más fuerte para una España más libre": garantizar un Estado viable, eficaz y sostenible; reformar profundamente todas las instituciones; realizar una profunda reforma fiscal; alcanzar un nuevo pacto social, y recuperar la posición internacional de España.
Y hablando del paro, Aznar también manifestó que, si por él fuera, culminaría la reforma laboral, porque el drama del paro es "inaceptable para una persona con un mínimo de sensibilidad".