Callejuelas donde jóvenes universitarios pueden perderse, museos donde la cultura cobra vida y una espectacular isla artificial donde contemplar cómo la noche cae sobre Austria.
La capital de la provincia de Estiria ha atraído a lo largo de los años a millones de almas inquietas por descubrir la cultura austriaca. Hoy es una de las ciudades universitarias más importantes y a la vez más desconocidas de Europa. Fue Ciudad de la Cultura Europea y su centro histórico fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
Paseando por la calle Sporgasse, la más antigua de la ciudad y cuyo pasado romano la convirtió en una de las vías principales de comunicación, se encuentran los personajes de nuestra novela. Su visita a Graz comenzó aquí. Un paseo por el centro histórico formado por callejuelas empedradas y edificios de la época de los Habsburgo, les llevó hasta la Torre del Reloj. Situada en lo alto de la Colina Schlossberg donde hace más de mil años se alzaba el castillo que dio el nombre a la ciudad, esta torre se ha convertido con el paso del tiempo en el símbolo de Graz.
Continuando su paseo por tierras austriacas llegaron hasta el castillo de Eggenberg donde el jardín que lo rodea ha sido testigo de siglos historia. De estilo barroco cuenta con 365 ventanas que representan los días que conforman un año y las pinturas de su interior retratan los signos del zodíaco. No muy lejos de allí unas ruinas los traslada a la época medieval que vivió Graz. Se trata de lo que en su día fue el castillo de Gösting, encargado de controlar desde hace años el valle del río Mur.
Testigo de miles de peregrinaciones ha sido y es ahora la Basílica de Mariatrost una de las iglesias más románticas de Graz. Las dos torres que se alzan a ambos lados se veían en lo más alto, tras los doscientos escalones que tuvieron que subir para poder contemplar una vez dentro, la estatua de la Virgen María y el púlpito entre otras muchas reliquias.
Dejando atrás la historia viva de Graz, el viaje continuaba esta vez por la isla artificial construida sobre el río Mur y que ahora es la principal atracción turística de esta ciudad. Las luces que la iluminan encienden esta hermosa ciudad austriaca y la hacen resplandecer con fuerza. Algunos de los más de cuarenta mil jóvenes universitarios de las seis universidades con las que cuenta Graz, comenzaban a aparecer conforme la noche caía y el espíritu universitario empezaba a expandirse por las callejuelas y los comercios. Franziskanerplatz y Prokopigasse son las zonas que reúnen a todos aquellos que quieren vivir la experiencia de la vida nocturna de esta metrópoli.
Graz es la segunda ciudad más grande de Austria y tiene en su interior mucha historia que descubrir y siglos de arquitectura que se reflejan en cada edificio que la compone. Rodeada de naturaleza, esta ciudad cosmopolita ha sabido combinar la tradición con los nuevos tiempos. Mientras por la mañana la ciudad es visitada por intrépidos turistas, las noches esperan a los universitarios ansiosos de disfrutar de la vida nocturna de Graz. Un encantador lugar que asegura al turista un viaje cultural, romántico y a la vez divertido y lleno de experiencias a la medida de cada uno de sus visitantes.
¡Buen viaje, viajeros!
| No podemos dejar de visitar… |
# Museo provincial Joanneum: su colección incluye objetos de Mineralogía, Botánica, Geología, Paleontología o Zoología. # Museo del crimen: es un lugar peculiar y fue fundado en 1912 por Hans Gross. En su interior podemos ver expuestos una gran cantidad de objetos de criminología. # Museo Johann Puch: posee una colección de más de 500 coches antiguos de la antigua fábrica Puch. |