De hecho, aseguran que Cameron ha dejado claro que "no cambiará" la postura de Reino Unido acerca de su soberanía sobre Gibraltar "y sus aguas adyacentes". Así lo ha explicado un portavoz de 'Downing Street' en un comunicado, después de que tuviera lugar este miércoles la conversación telefónica entre ambos dirigentes, que fue solicitada por el primer ministro británico para abordar la situación generada en Gibraltar.
Después de que se produjera la llamada, Moncloa informaba de que, en la conversación, Rajoy ha trasladado a Cameron que los controles que se hacen en la verja "obedecen al cumplimiento de su obligación de control para evitar tráficos ilícitos", ya que Gibraltar no forma parte del espacio Schengen.
"Riesgo real para las relaciones"
Según 'Downing Street', Cameron le ha transmitido a Rajoy su "gran preocupación" por "las acciones" llevadas a cabo por las autoridades españolas en la frontera con Gibraltar y la posibilidad de que se introduzcan "más medidas". Por su parte, según un portavoz, Rajoy "se ha comprometido a rebajar las medidas en la frontera".
El primer ministro británico reiteraba que este asunto no debería dañar las relaciones bilaterales entre los países, si bien ha reconocido que "habría un riesgo real de que esto ocurriera a menos que la situación en la frontera no mejorase".
Por su parte, según 'Downing Street', Rajoy ha coincidido en que no pretende que este asunto se convierta en un "obstáculo" para las relaciones bilaterales y se ha mostrado de acuerdo en la necesidad de buscar una solución para reducir la tensión.
Ambos han decidido que el siguiente paso es que los ministros de Exteriores de los dos países, José Manuel García-Margallo y William Hague, aborden conjuntamente esta cuestión.
Moncloa informa de que Rajoy ha recalcado ante Cameron que España considera "inaceptable" este "acto unilateral" llevado a cabo por Gibraltar, que ha generado "un profundo malestar y una gran preocupación al perjudicar al medio ambiente y la actividad pesquera", pero a pesar de que desde Moncloa se habla de la contundencia con la que Mariano Rajoy trató a Cameron, lo cierto es que la tensión causada por el exceso de vigilancia en Gibraltar se ha reducido y parecen recuperarse los niveles normales de vigilancia.