La jefa de comunicación de su partido, Pia Gulbrandsen, reconoce que cinco de los catorce pasajeros del taxi conducido por el primer ministro noruego, el laborista Jens Stoltenberg, y grabados con cámara oculta para un vídeo que ha sido un éxito en las redes sociales fueron contratados de antemano por una agencia de publicidad.
No obstante aseguran que esos pasajeros desconocían que quienes los iba a recoger en taxi era el primer ministro y recibieron una cantidad de 500 coronas noruegas (64 euros), asegurando así un número mínimo de participantes en el vídeo.
Vídeo electoral
El vídeo de Stoltenberg, vestido de chófer y haciendo de taxista por las calles de Oslo, charlando con los pasajeros de política, ha adquirido fama internacional.
"Significa que se les preguntó en la calle si querían aparecer en un vídeo del Partido Laborista y que los irían a buscar en un taxi. Ninguno de los pasajeros tenía idea de que sería el primer ministro el que los recogiera", explicaba al diario VG Gulbrandsen.
El Partido Laborista noruego, a diferencia de lo que se hace en otros países donde las explicaciones llegan tarde y generalmente mal, ya había informado cuando el vídeo fue lanzado que algunos de los pasajeros habían sido escogidos por la agencia publicitaria encargada de hacer el vídeo, aunque no que habían recibido dinero a cambio de su participación.
"Es importante para mí oír qué opina la gente en realidad. Y si hay un lugar donde la gente realmente dice lo que piensa por encima de todo es en un taxi", aseguraba el primer ministro noruego.